LA PLAYA DE LOS AHOGADOS, DE DOMINGO VILLAR. Gran novela, gran película. Seguro.

Ando hoy ya na terra galega como todos los años. La ría de Pontevedra es ya un hogar más, aparte de un paraíso que yo concentro en la preciosa playa de Portomaior, en Bueu. Ya se sabe, el roce y esa entonación gallega tan musical y dulzona hacen el cariño (y la caldeirada de rape, el pulpo a feira, el albariño, la empanada de zamburiñas y... paro que no acabo). También paso por la ría de Vigo y su bahía y puente de Rande. Y de Vigo es el escritor Domingo Villar, autor de dos novelas de género negro que me apasionaron cuando las leí: Ojos de agua y La playa de los ahogados. Y una tercera, Cruces de piedra, que se está retrasando demasiado.





Están protagonizadas por el inspector de policía Leo Caldas, reservado, serio, de pocas palabras, tranquilo, de vida personal algo atascada y marcada por la relación con su padre y la temprana muerte de su madre. Tiene un ayudante, Rafael Estévez, de Zaragoza, maño de pro, recio y directo, de prontos difíciles que lo han metido en más de un lío y le han valido una especie de exilio a Galicia con un añadido más: el de tener que lidiar también con las proverbiales ambigüedad y retranca gallegas que normalmente lo sacan de quicio.

Ambas novelas están ambientadas en Vigo y sus alrededores, así que esa es también una razón para que me gustaran tanto: que conozco, aunque menos de lo que quisiera, los sitios donde se desarrollan los casos que Caldas y Estévez tienen que resolver. Yo no me canso de recomendarlas, pero es que son del género literario que más me gusta y leo, o sea que puedo comparar con mucho y no es necesario, porque están a la altura de los mejores autores de aquí o de fuera. Sin embargo, he de reconocer que me puede el hecho de que estén ambientadas en una tierra que me gusta casi todavía más. 

Ahora se ha rodado una película del segundo título de la que estuvieron hablando este pasado mayo en la Feria del Libro de Madrid el autor, el actor principal, Carmelo Gómez, y el director, Gerardo Herrero. En este vídeo Villar habla de la novela:


El año pasado pude comentarle vía Twitter mi ilusión por esa película de una historia tan buena. Él me lo agradeció diciendo que también estaba ilusionado y expectante, y también me dio las gracias por haberle mandado un humilde homenaje a su tierra, mi relato corto Daturas, ya que le había hecho volver a casa (reside en Madrid).

Pues bien, ya hay bastantes imágenes del rodaje y... estoy deseando verla. No me equivoqué al pensar que un actorazo como Carmelo Gómez iba a ponerle la cara más acertada al inspector Caldas, pero es que también Antonio Garrido da el tipo y el gesto más oportunos a Rafael Estévez que, tengo entendido, en la película es andaluz en vez de maño, tal vez para aumentar el contraste y aprovechar el acento del sevillano Garrido. El reparto lo completan actores de la tierra tan ilustres como Celso Bugallo o Luis Zahera, entre otros. Y espero que tanto ellos como guionistas y director hayan echado el resto en la adaptación de la historia tan elaborada y excelente que cuenta la novela, más que nada porque todos sabemos de los fiascos que han salido de otras. 








En fin, que sigo teniendo motivos suficientes para no cansarme de pisar la Gallaecia: fresquito, buena comida, buena bebida, verdor infinito y ese Atlántico a sus pies, que para quienes somos de la Oretania de secarral y llanuras es como ir a otro planeta. Total, un placer.

Fotos gracias a Google Imágenes y Antonio Garrido Blog.

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